Cada vez más compradores recurren a la familia para poder dar el paso de comprar vivienda. Y tiene sentido, entre la entrada, los gastos y las condiciones de los bancos… no es fácil llegar solo.
Pero aquí viene la duda: ¿Te puede prestar dinero tu familia para la hipoteca? La respuesta es sí, pero hay varias formas de hacerlo y no todas tienen las mismas implicaciones.
Formas de recibir dinero de tu familia
No todo el dinero familiar se trata igual. A nivel legal y fiscal, hay tres opciones principales.
- Donación: Es cuando tu familia te da el dinero sin esperar que lo devuelvas. Es una opción muy habitual, pero tiene un punto importante: está sujeta al impuesto de donaciones. Este impuesto depende de la comunidad autónoma y puede variar bastante. Aun así, en muchas regiones hay bonificaciones importantes si se destina a la compra de vivienda habitual.
- Préstamo familiar: Aquí si hay devolución del dinero. Es decir, tu familia actúa como «prestamista», pero sin intereses o con condiciones flexibles. Muy importante: hay que formalizarlo por escrito. Aunque no tenga intereses, Hacienda puede exigir justificar el origen del dinero. Se suele presentar con un contrato privado y liquidarse (aunque sea exento) en el modelo correspondiente.
- Aval familiar: En este caso, tu familia no te da dinero directamente. Responde por ti ante el banco. Es decir, si tú no pagas, el banco puede reclamarles a ellos. Es una opción que puede ayudarte a conseguir la hipoteca si no cumples todos los requisitos, pero implica riesgo para quien avala.
Cómo afecta esto a tu hipoteca
El dinero familiar puede marcar la diferencia entre poder comprar o no… Te ayuda a completar la entrada, reduce el importe que necesitas financiar, mejora tu perfil frente al banco, etc.
En algunos casos, incluso puede facilitar mejores condiciones.
Lo que debes tener en cuenta
Aquí es donde mucha gente comete errores:
- No declarar una donación puede generar problemas con Hacienda
- No formalizar un préstamo puede levantar sospechas
- No entender el riesgo del aval puede afectar a tu familia
Todo debe hacerse correctamente para evitar problemas futuros.
¿Qué opción es mejor?
Depende completamente de tu situación familiar y económica.
- La donación es más sencilla, pero puede implicar impuestos
- El préstamo evita impuestos, pero implica devolución
- El aval no requiere dinero, pero si compromiso y riesgo
No hay una única opción correcta.
El error más común
Pensar que «como es dinero de familia, no pasa nada». A nivel fiscal y bancario, sí pasa.
- Los bancos analizan el origen del dinero
- Hacienda puede revisar movimientos
Hacerlo bien desde el principio es clave.
Entonces, ¿puedo recibir dinero de mi familia?
El apoyo familiar puede ser una gran ayuda para acceder a una vivienda, pero debe gestionarse correctamente. Elegir entre donación, préstamo o aval no es solo una cuestión personal, también es legal y financiera.
Si se hace bien, puede facilitar mucho el acceso a una hipoteca. Si se hace mal, puede generar problemas innecesarios.