Las hipotecas en España no siempre han sido como las conocemos hoy. Hubo un tiempo en el que se firmaban en pesetas, con tipos de interés muy elevados y condiciones que hoy resultarían impensables. Comparar el «antes y el después» ayuda a entender una cosa clave: el problema actual no es solo el tipo de interés, sino cómo se estructura la hipoteca. Descubre la evolución de las hipotecas en España.
Antes: hipotecas en pesetas y tipos muy altos
En la década de los 80, los tipos de interés alcanzaron niveles muy elevados, llegando en muchos casos a superar el 15 % en hipotecas y préstamos, como consecuencia de las políticas económicas destinadas a controlar la inflación. En los años 80 y 90, cuando las hipotecas se firmaban en pesetas:
- Tipos de interés habituales entre 10% y 15%.
- Plazos más cortos, de 20 a 25 años.
- Menor control regulatorio.
- Menos productos y menos competencia bancaria.
Aunque el precio de la vivienda era más bajo en términos absolutos, el esfuerzo financiero era enorme. Muchas familias destinaban más del 40% de sus ingresos a la cuota hipotecaria.

Después: llegada del euro y tipos históricamente bajos
Con la entrada del euro y la evolución del sistema financiero:
- Aparecen hipotecas a 30 y 40 años.
- El Euríbor se convierte en el principal índice de referencia.
- Entre 2016 y 2021 vimos tipos cercanos al 0%.
- Mayor acceso a financiación.
Esto permitió que muchas personas compraran vivienda, pero también trajo riesgos: hipotecas mal planteadas, exceso de confianza y poca educación financiera.
Evolución de las hipotecas a día de hoy: tipos algo más altos y un mercado más complejo
Desde el año 2022, el escenario hipotecario ha cambiado:
- Subida de tipos para frenar la inflación.
- Euribor por encima del 2-3%.
- Bancos más exigentes con los perfiles.
- Más diferencia entre una «buena» hipoteca y una «mala» hipoteca.
La gran diferencia con el pasado es que hoy no todas las hipotecas son iguales, incluso con el mismo tipo de interés.
Evolución de las hipotecas:¿Cómo han ido realmente?
Antes el tipo lo era todo, ahora importan las vinculaciones, la tasación, el banco y cómo se presenta tu perfil. Por eso, hoy más que nunca, un gestor hipotecario marca la diferencia entre pagar de más o tener una hipoteca bien diseñada.
El tipo de interés sube y baja, pero una hipoteca mal negociada te acompaña durante mucho tiempo. El mundo hipotecario ha cambiado pero la manera de ayudar a las personas que quieren tener su propio hogar también.