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¿Cuándo elegir una hipoteca variable?

Una hipoteca variable se caracteriza porque su tipo de interés va ligado al Euríbor. Como no se trata de un valor constante esto cambiará la cantidad a pagar. En el momento en que el banco revise el contrato se revisará el Euríbor y se determinará si aumenta o disminuye el tipo de interés de nuestro préstamo.

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En España siempre ha predominado una hipoteca variable frente a una hipoteca tipo fijo. No obstante, en los últimos años se ha comenzado una migración hacia los préstamos fijos debido a la burbuja en la que se encontraba el país y que ocasionó un aumento del Euríbor y así los tipos de interés de los préstamos.

A pesar de este dato, el 60% de las hipotecas que se firman se realizan en tipo variable. Esto es debido a que, pasada la burbuja, se ha producido una crisis económica mundial que ha bajado los valores del Euríbor hasta mínimos históricos.

Ventaja de una hipoteca variable

La población suele creer que las hipotecas a tipo variable son mucho más baratas que las de tipo fijo. Y es que con esta caída del Euríbor, se ha hecho más real aún esta concepción.

Pero esto no siempre es así, por lo que antes de firmar una hipoteca es necesario analizar cuales son sus ventajas y desventajas:

Su plazo de amortización es más largo. Normalmente los préstamos suelen tener una duración de entre 20 y 30 años, pero al tratarse de hipotecas variables hay una mayor flexibilidad, pudiendo extenderse hasta los 40 años.

Esto es una ventaja para las personas que necesitan contratar un seguro de hogar con una hipoteca, pero en mayor tiempo. La consecuencia de esto es que habrá que pagar más intereses a lo largo de los años.

• Tienen una menor vinculación y comisiones más bajas. Aunque los dos tipos de hipotecas tratan de incentivar su contratación, las variables son más flexibles en cuanto a comisiones, además de no tener comisión por riesgo de interés al estar sujetos a las variaciones del Euríbor. Mientras tanto, las fijas puede llegar hasta a un 5%.

Tanto en las hipotecas fijas como variables suelen exigir contratar un seguro de hogar con una hipoteca o de vida para la concesión del préstamo, aunque en las variables suelen requerir una menor cantidad de productos a contratar.

• Están sujetas a las evoluciones del Euríbor, esta es sin duda una de sus mayores ventajas y en algunos casos su principal inconveniente. Debido a las posibles subidas y bajadas que pueden producirse.

• Por norma general son más económicas. Siempre que los niveles del Euríbor se encuentren bajos, las hipotecas de tipo variable tendrán unos intereses menores que los del tipo fijo. Por lo que si tu hipoteca se extiende en un largo periodo de tiempo suelen resultar mucho más económicas.

¿Me conviene una hipoteca variable?

A la hora de elegir entre una hipoteca fija o una hipoteca variable, en primer lugar hay que tener en cuenta las circunstancias personales y el nivel de riesgo que se quiere asumir.

A largo plazo no se puede saber cuál es la opción más rentable de las dos, ya que todo depende de la evolución que sufra la economía, la cual está directamente relacionada con los aumentos o disminuciones del Euríbor.

Aún así, siempre existen unas mejores situaciones para escoger una hipoteca tipo variable, por ejemplo:

  • Si tus ingresos no son muy elevados, las hipotecas variables te favorecen más, debido a que en las fijas el interés suele ser más elevado y se requiere cobrar más para poder hacerse cargo.
  • Cuando tienes cierta seguridad de que serás capaz de amortizar la hipoteca de manera anticipada.
  • En los casos donde las hipotecas se concedan a corto plazo, favorablemente inferiores a los diez años.
  • Cuando esperas una mejora en tus ingresos en un corto periodo de tiempo.
  • Nunca solicites una hipoteca variable si no eres capaz de asumir subidas repentinas en las cuotas debidas a las variaciones del Euríbor.